¿Se puede fertilizar con amonio en vez de nitrato?

Un reciente trabajo aborda el impacto del tipo de fertilizante nitrogenado en la acumulación de nitratos en los tejidos vegetales, con un enfoque en la utilización de fertilizantes amoniacales como estrategia para reducir este contenido en cultivos hortícolas. Tradicionalmente, el nitrógeno (N) es aplicado en forma de nitrato (NO3​) y amonio (NH4​), siendo la forma nítrica la más comúnmente absorbida por las plantas debido a su rápida disponibilidad en el suelo. Sin embargo, una alta concentración de nitratos en los tejidos vegetales puede representar un riesgo tanto desde el punto de vista nutricional para los consumidores como por sus efectos en la fisiología de la planta.

1. Bases fisiológicas de la absorción de nitrógeno

Las plantas absorben nitrógeno mayoritariamente en forma de nitrato y amonio. La preferencia por una u otra forma depende de la especie vegetal y de las condiciones del suelo. El nitrato es altamente móvil en el suelo y se transporta fácilmente a través del xilema, mientras que el amonio es menos móvil y, en exceso, puede ser fitotóxico. No obstante, el amonio es asimilado más eficientemente dentro de la raíz, reduciendo la acumulación de nitratos en la parte aérea de la planta.

2. Estrategia de fertilización basada en amonio

La aplicación predominante de amonio como fuente nitrogenada puede reducir la acumulación de nitratos en los tejidos foliares, dado que:

  • El amonio es rápidamente incorporado en aminoácidos dentro de la raíz, minimizando el transporte de nitratos hacia las hojas.
  • La fertilización amoniacal tiende a inducir cambios en el metabolismo del carbono, estimulando la producción de compuestos orgánicos como glutamina y asparagina.
  • Se observa un incremento en la eficiencia de asimilación de nitrógeno, reduciendo la cantidad de nitrógeno inorgánico en la planta.

3. Efectos sobre la fisiología de la planta

El estudio menciona que el uso de fertilización amoniacal puede afectar varios parámetros fisiológicos:

  • pH del rizosfera: La absorción preferencial de amonio tiende a acidificar el suelo, lo que puede modificar la disponibilidad de otros nutrientes esenciales como fósforo, calcio y magnesio.
  • Absorción de cationes y aniones: La fertilización con amonio induce un mayor consumo de aniones como Cl y SO42−​, compensando la menor presencia de nitratos.
  • Metabolismo de carbono y nitrógeno: Se ha observado una mayor acumulación de compuestos nitrogenados orgánicos, lo que mejora la calidad del producto final.

4. Comparación con otras fuentes nitrogenadas

El trabajo compara el nitrato de amonio con otras fuentes como la urea y los fertilizantes de base nítrica:

  • Nitrato de amonio: Presenta una combinación de ambas formas de nitrógeno, facilitando la absorción equilibrada sin generar excesos de nitratos.
  • Urea: Requiere una conversión en el suelo antes de ser absorbida, lo que puede aumentar las emisiones de amoniaco (NH3), especialmente en suelos alcalinos.

5. Impacto ambiental y regulación

El uso de fertilización amoniacal tiene implicaciones ambientales significativas:

  • Reducción de lixiviación de nitratos: Menos nitratos en el suelo implica menor riesgo de contaminación de aguas subterráneas.
  • Emisiones de amoniaco: A pesar de la reducción de lixiviación de nitratos, la fertilización amoniacal puede incrementar la volatilización de amoniaco, un problema ambiental relevante sujeto a regulaciones en la Unión Europea.

Conclusión

El trabajo concluye que la aplicación estratégica de fertilizantes basados en amonio puede ser una herramienta útil para reducir la acumulación de nitratos en los tejidos vegetales sin comprometer el crecimiento de la planta. No obstante, su implementación requiere un manejo cuidadoso del pH del suelo y de la fertilización complementaria con otros macronutrientes.

 

Estudio completo: https://www.interempresas.net/Horticola/Articulos/586393-Podemos-utilizar-fertilizantes-basados-amonio-estrategia-reducir-contenido-nitrato.html